20121219-123454.jpg Las relaciones románticas son una de las mayores causas del sufrimiento. Cada uno de nosotros pasa, por medio de relaciones, momentos de felicidad, pero también pasa por el más profundo sufrimiento: traición, abandono, resentimiento, enojo, expectativas no cumplidas, y una sensación de fallo…
Pero, en relaciones románticas, cuando hay sufrimiento no puede haber amor verdadero: el amor verdadero es incondicional. El amor o es gozo y felicidad o no es Amor Incondicional.
Cuando hay sufrimiento, esto es el “amor del ego”. Lo que sentimos en nuestras relaciones románticas, lo que creemos que es amor, es en realidad un complejo entramado de mecanismos proyectivos del ego: “Yo proyecto a mi padre en ti y vos proyectas a tu madre en mi”.
La pareja (compañero/a) ya no es vista por quién es, sino mediante el espejo distorsionado de la relación de los padres que hemos interiorizado y que continuamos proyectando en nuestra pareja. Cuanto más fuerte es el mecanismo de proyección, más fuerte se hace el sentimiento de dolor en la relación.
Podemos cambiar de compañero/a, pero, en realidad, si no sanamos y limpiamos nuestro mecanismo de proyección, nuestro compañero/a recitara el mismo rol, continuando como el espejo de nuestras heridas más profundas.
Por ejemplo, si de niño tuve una madre controladora y represora, mis parejas – a cuantas pueda cambiar – se comportarán siempre de manera parecida; esto seguirá hasta que uno mismo decida sanar su lado femenino que ha internalizado.
Solo con mirarme a mí mismo sin juzgar, puedo aceptarme como soy y dejar ir la ilusión de control y represión que he recreado en mi vida.
Por ejemplo, si de niña tuve un padre que se comportaba de manera denigrante y menospreciaba a mi madre, mi pareja hará lo mismo conmigo, hasta que sane mi percepción de autoestima.
Juzgar a la pareja, pensar que está equivocada no es nada más que un truco del ego: “es inmaduro/a” o “egoísta” o “no se le puede tener confianza”, o “infiel” o “tiene miedo de recibir mi amor”,…
Si juzgas a tu compañero/a desde afuera de la perspectiva de la Unidad, separado/a de ti ¿cómo puedes amarlo/a realmente? Utiliza a tu pareja como un espejo para verte a ti mismo/a aún más íntimamente y más profundamente y comienza a sentir que tú eres tu compañero/a y que tu compañero/a es tú, más allá de cualquier juicio. Empieza a reconocerte y a aceptarte a ti mismo/a por medio de el/ella.
El reconocimiento del amor que se te niega por parte de tu pareja, es el reconocimiento del amor que te estás negando a ti mismo/a.
Tu pareja es tu espejo más profundo: no esperes que él/ella cambie. Cuando te sanas a ti mismo/a, sanas tu relación. Sanándote a ti mismo/a, encontrarás la unión sagrada.

Es un placer y honor anunciar que “Somos Ángeles Humanos”, la versión en español de nuestro libro está disponible a la venta en Amazon (libro electrónico y libro de bolsillo), Barnes and Noble (Nook Books), Apple iBookstore, Kobo y Readers Store by Sony. Muchas gracias a Victoria Garcia Drago por su maravillosamente inspirada traducción

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